Puerta 3 — El espacio
Lo que ocupa lugar deja ver lo que no lo ocupa. Toda forma es también el contorno de un vacío.
Dónde no está el municipio
Los datasets tienen jurisdicción, programa, fecha. Casi nunca tienen lugar. Sabemos cuánto se gastó en "Recolección de Residuos" en 2024 ($98 mil millones nominales). No sabemos si esos $98 mil millones se distribuyeron uniformemente sobre los 79 barrios de Mar del Plata o si se concentraron en algunos.
El portal tiene 51 GeoJSON y 59 shapefiles. Cubren cosas como zonas de estacionamiento medido (congeladas desde 2018), áreas programáticas de salud (idem), bibliotecas (idem). No cubren la asignación efectiva del gasto al territorio.
Resultado: el gasto municipal vive en un mapa abstracto. Existe en la contabilidad, no en la geografía. Cuando se quiere preguntar "¿qué barrio recibe más servicio público?", la pregunta no se puede contestar con datos oficiales.
El espacio fiscal vs el espacio físico
El gasto se distribuye por jurisdicciones administrativas (Salud, Educación, Gobierno). El territorio se distribuye por barrios y cuencas. Las dos distribuciones son completamente independientes en los datos.
Eso es elección. Otros municipios del país publican gasto por circunscripción electoral o por delegación municipal. MGP no.
La consecuencia: las preguntas espaciales no se pueden responder. ¿La playa recibe más gasto que el oeste? ¿El barrio Norte tiene menor cobertura de salud pública que Batán? ¿La inversión en obras se concentra en zonas turísticas? Todas son preguntas legítimas. Ninguna se contesta con datos públicos.
Qué espacio sí está
El único territorio que aparece directamente en los datos es:
- Las playas ("Seguridad en Playas" — programa con $24.210M acumulado)
- El alumbrado público (programa, sin desagregación por zona)
- Las áreas programáticas de salud (datos congelados 2018)
- Las zonas de estacionamiento medido (datos congelados 2018)
Eso es un mapa flaco. La playa es el único territorio con identidad fiscal clara. El resto del partido se diluye en categorías administrativas.
Lo que el silencio espacial implica
Si todo el gasto se reporta sin lugar, el lugar deja de ser una variable política. La discusión "más para el oeste" o "más para el centro" carece de soporte cuantitativo. Cualquiera puede decir cualquier cosa porque no hay forma de medirla.
La puerta 3 deja abierto: qué cambiaría si cada peso del gasto tuviera coordenadas geográficas. La discusión política sería distinta. La asignación sería discutible. La inequidad territorial sería visible.
Por ahora, en MGP, esa visibilidad no existe.